Oscar Coach | Y tú…¿Quieres SER como ESTÁS SIENDO?
Si tú cambias....Todo cambia
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Y tú…¿Quieres SER como ESTÁS SIENDO?

11 abr Y tú…¿Quieres SER como ESTÁS SIENDO?

Hace unos diez días estaba en la hípica, centro ecuestre o como queramos llamarlo, de una amiga formándome y aprendiendo más sobre los caballos. Mientras estaba inmerso en una dinámica en la que, desde el suelo, yo debía conseguir que el caballo fuera hacia un lado u otro (siempre hacia donde yo quería), empecé a sentir cierta frustración en el cuerpo al ver que la cosa empezaba bien pero luego el caballo hacía lo que le daba la gana, que, curiosamente, era ir hacia el lado contrario al que yo quería. En un momento de la dinámica ella me pregunto: “¿Cómo te sientes?” Y yo…todo digno…”pues hombre, estoy un poco fastidiao porque no consigo llevarlo por donde yo quiero” (y si…el fastidiao sin la ‘d’). Seguí intentándolo y por enésima vez los resultados cada vez eran peores. Mis ganas de querer hacerlo bien, de que el caballo fuera por donde yo quería, el ansia por conseguir resultados, por quedar bien, lo único que conseguían era focalizarme en obtener  un buen resultado en lugar de en ser coherente y determinado a la hora de transmitir  mi mensaje al caballo: “Ahora soy yo el líder, ven por aquí, confía en mí”. Resultado…Miro a María (mi formadora) y le digo “Ahora sí que me siento gilip…” ( complete el lector el palabro). Y por dentro toda una serie de ‘frasecitas’ que se atropellaban en mi mente a ver cuál era la que ganaba. “Si es que eres tonto, ¿qué te han dicho que tienes que hacer?”, “Vaaaamos, vaaaamos, ¿así pretendes ser coherente con el mensaje que quieres transmitir?”, “Es que eres un blando!!”….y más frasecitas del estilo.

Fue volviendo para casa cuando vino a la mente ese momento machacón por parte de mi yo exigente. Cuando me paré a recordar la frase “Si es que eres tonto”, algo en mi se desplomó. Yo, que siempre hablo de lo importante que es el lenguaje, que el lenguaje no es neutro, de la gran importancia de diferenciar entre el “SER” y el “ESTAR SIENDO”….voy y ale…me doy una mano de “SER” en mi autoimagen que va ligada a un hecho concreto y no a como soy realmente.

Y eso me ha llevado a escribir este artículo. Si para mí, que tengo muy clara la diferencia entre “SER” y “ESTAR SIENDO”, lo que implica, que además es algo que transmito desde el primer día a mis clientes para empoderarlos y generar una autoimagen y autocreencia positiva…si yo, que soy consciente del arma de doble filo tan poderosa que supone usar el verbo SER,  no la usé correctamente ese día….entiendo que es algo en lo que debemos continuar trabajando y transmitiendo.

Y si…No es lo mismo SER que ESTAR SIENDO. Alguien dirá, “bueno, al fin y al cabo es lo mismo”. Pues no, el lenguaje no es neutro. Cuando utilizamos el verbo SER va directamente a nuestro inconsciente “sin pasar por la casilla de salida y sin cobrar las 20.000 pesetas” (como diría la tarjetita del Monopoly). Allí,en nuestro inconsciente, se contempla como algo inamovible, algo sobre lo que la persona no puede hacer nada, ES así y no hay posibilidad de cambio. Eso influye en nuestra autoimagen y no se hace nada por cambiarlo, o si se hace es tímidamente. Es una verdad universal a ojos de nuestro inconsciente. ¿Qué pasa entonces?….nuestras conductas, comportamientos y creencias se basan en ello, y generan procesos encaminados a confirmarlo. Con lo que acabamos confirmando el SER aunque no sea cierto.

Hablo de arma de doble filo porque el verbo SER es genial, tanto te puede empoderar como hundirte en la más triste de las miserias y degradar tu autoimagen.

Sin embargo el ESTAR SIENDO se atiene más a la realidad, habla de un hecho en concreto, no tipifica a la persona, no condiciona la autoimagen y desde el punto de vista de la mejora o el empoderamiento tiene mejores resultados. Si el ESTAR SIENDO califica un determinado comportamiento positivo nos empodera igual que el verbo SER, y si va dirigido a un comportamiento a mejorar, se contempla como eso, algo puntual, algo que puede cambiarse y mejorar si no nos gusta “ESTAR SIENDO” de esa determinada manera.

No olvidemos tampoco que nuestra autoimagen se va creando mayormente por el feedback que nos dan los demás. Así que empecemos también por nosotros mismos y en lugar de decirle a alguien “Es que eres….”  ( tipificamos al ser de la persona), podemos decirle “Estás siendo….” ( tipificamos el acto).

¿Cuántos padres, madres, parejas, abuelos, abuelas, tíos, tías, profesores, amigos íntimos…personas de nuestro entorno más cercano, personas en las que nos apoyamos…cuántos de ellos, y sobre todo durante nuestra infancia, nos han calificado utilizando el verbo SER? ¿Cuántas veces lo hemos hecho nosotros? ¿Nos hemos parado a pensar en cómo influye?, ¿en sus consecuencias?

Como digo, el verbo SER es potentísimo. Lo que pasa es que normalmente se usa para tipificar conductas que no nos gustan, o actos que van en contra de cómo queremos que los demás hagan las cosas, o de lo que queremos obtener de ellos. Y curiosamente suelen ser calificaciones negativas. La cultura latina “ve mal” el reconocimiento de lo positivo, no vaya a ser que nos lo creamos y entonces nos volvamos arrogantes, pedantes y desafiemos a los dioses. Menos mal que poco a poco las personas nos vamos diciendo un poquito más…”Qué guap@ soy qué tipo tengo!!”.

Así que, si nos tenemos que calificar un acto o calificar el acto de alguien….mejor hacerlo desde el “ESTAR SIENDO”.

¿Qué conseguimos con ello?

  • Calificamos el acto no a la persona.
  • Al calificar el acto, si es algo a mejorar, nuestro inconsciente lo entiende como algo que se puede cambiar. De este modo podemos trazar planes de acción para mejorar cómo queremos ser.
  • Si es positivo, reafirma y refuerza el ser, es como echar un granito de arena más, nos empodera.
  • Nos proyecta y proyectamos a los demás hacia la mejora continua.
  • Nos permite cambiar y/o mejorar aspectos, comportamientos y creencias que nos limitan o que no nos gustan de nosotros mismos.
  • Tomamos consciencia de cómo queremos ser realmente.

 

¿Y tú?… ¿Eres o estás siendo?, ¿Quieres ser cómo estas siendo? ¿Quieres cambiar algo de ti de cómo estás siendo?

¿Cómo hacerlo?

  • Califica tus actos, conductas y creencias limitantes desde el “ESTAR SIENDO”, así podrás cambiarlas.
  • Pregúntate el “por qué” y el “para qué” de tu estar siendo.
  • Pregúntate si quieres ser cómo estás siendo, busca en tus valores, en lo que quieres de ti y de lo que quieres obtener de los demás
  • Respétate y hazte respetar.
  • Imagina como sería tu vida si ese “estar siendo” que no va contigo, que no te gusta o que quieres mejorar cambiara o fuera de otra manera, y fueras como tú realmente quieres ser y no como piensan o quieren los demás.
  • Busca opciones que impliquen un cambio y que te muevan hacia ese cambio.
  • Diseña un plan de acción para poner en marcha tus opciones que te llevarán a ese cambio.
  • Ponle fecha a ese plan de acción final y fechas a acciones que te van a llevar a conseguir ese objetivo.
  • Prémiate con cada acción que cumplas que te lleve a conseguir ese objetivo.
  • Si necesitas ayuda… pídela. Seguro que hay alguien a tu alrededor que, desde el desinterés personal, pondrá su granito de arena en que consigas lo que deseas.
  • Y, si necesitas más ayuda, apoyo y acompañamiento en tu proceso de cambio, siempre puedes contactar con un profesional del Coaching

 

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